
… Ese día le dio por amanecer
Pesado, de plomo y escarcha,
me invadía una penumbra azulada
que teñía mi aliento con trazos
de vapor frío.
Ese día partí rumbo lo desconocido
sería una figura más entre la
marea gris de caminantes navegando
por otro largo invierno de sombra
y ceniza…
Pesado, de plomo y escarcha,
me invadía una penumbra azulada
que teñía mi aliento con trazos
de vapor frío.
Ese día partí rumbo lo desconocido
sería una figura más entre la
marea gris de caminantes navegando
por otro largo invierno de sombra
y ceniza…
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada