
Podría tratar de decirte miles de cosas.
O sólo una.
Podría llegar y desnudarme en palabras, sacar de mí lo imposible.
Podría herir de muerte miles de papeles a plumazos, y podría bajar el cielo con las manos.
Pero aún así, después de todo.
De vencer a miles de molinos viento, de surcar los siete mares, y de ahogar desiertos eternos, no llegaría a explicarte lo que siento hoy.
¿Qué se le puede decir a quien ya se le entregó todo?
Simplemente, gracias.
Por estar, por dejarme estar.
Por hacerme tan feliz.
Por dejarme ser yo, y no sólo mis palabras.
Te quiero mucho.
O sólo una.
Podría llegar y desnudarme en palabras, sacar de mí lo imposible.
Podría herir de muerte miles de papeles a plumazos, y podría bajar el cielo con las manos.
Pero aún así, después de todo.
De vencer a miles de molinos viento, de surcar los siete mares, y de ahogar desiertos eternos, no llegaría a explicarte lo que siento hoy.
¿Qué se le puede decir a quien ya se le entregó todo?
Simplemente, gracias.
Por estar, por dejarme estar.
Por hacerme tan feliz.
Por dejarme ser yo, y no sólo mis palabras.
Te quiero mucho.
Gracias por dar sentido a mi vida.
ResponderSuprimirTe quiero.
Felicidades Josep!!, sé de quien hablas, y me hace feliz que te sientas de esa forma, sabes que quiero mucho a esa persona y se siente tan feliz como vos.
ResponderSuprimirMe encanta como escribes, me he tomado la tarde para leerte.
Besos a los dos